Nuestro principal anhelo como seguidores de Cristo debe de ser permanecer toda nuestra vida delante de su presencia porque la escritura declara que: "Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y les será hecho". Juan 15:7. Además dice en el capítulo 5: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer".
No somos absolutamente nada sin Dios, podremos intentar llegar a obtener muchos logros aquí en la Tierra tales como diplomas, títulos universitarios, un ascenso en nuestro trabajo, éxito en los negocios pero si no tenemos al que nos permite lograr todo esto de nada nos sirve pues lo que se ve es pasajero mientras que lo que no se ve es eterno.
Esta alabanza despierta la delicia en nuestro corazón de permanecer durante toda una eternidad en Cristo Jesús.
